Polen de abeja natural de apicultores españoles
¿Qué es el polen de abeja?
El polen es el grano que las abejas recogen de las flores y transportan hasta la colmena en las patas traseras, formando pequeñas bolitas compactas. Dentro de la colmena es el alimento proteico de la colonia: mientras la miel aporta azúcares, el polen aporta proteínas.
El apicultor lo recoge con una trampa colocada a la entrada de la colmena, que retira solo una parte del polen que entra, dejando siempre el suficiente para la colonia. Por eso el polen se cosecha en primavera y verano, cuando hay floración abundante y la colmena produce excedente.
Cada bolita procede de una flor distinta, y por eso el polen tiene colores variados dentro de un mismo bote. Esa variedad cromática es señal de que procede de un entorno con flora diversa, no de un monocultivo..
De dónde viene nuestro polen
Nuestro polen procede de un colmenar familiar de la Montaña Palentina, en una comarca de tradición apícola antigua donde todavía se conservan colmenares tradicionales en pie y donde en las fachadas de las casas viejas siguen apareciendo los huecos en los que iban las colmenas. Nunca fue una actividad industrial: cada familia tenía las suyas para consumo propio.
Quienes lo producen hoy son dos hermanos que retomaron el oficio que su padre había dejado décadas atrás, cuando la llegada de la varroa a Europa acabó con sus primeras colonias. El material se quedó guardado en casa durante treinta años. Ellos lo sacaron, se formaron dos años en manejo apícola antes de poner la primera colmena.
Todas sus colmenas son estantes: están fijas en sus colmenares y no hacen trashumancia. Eso significa que cada cosecha procede de un lugar concreto y de la floración real de esa zona, no de un recorrido persiguiendo floraciones por la península. Los colmenares se reparten entre la Montaña Palentina y el Geoparque Las Loras, en pastizales con robles y cajigas y en campos de encina que alternan con cultivos.
La flora de la zona da tomillo, lavanda, brezo, encina y roble. Esa variedad es la que explica que el polen tenga bolitas de colores distintos dentro de un mismo bote: cada una procede de una flor diferente.
Buscan un producto lo más parecido posible al que tomaban sus abuelos. Dicen que el mayor elogio que reciben en las ferias es cuando alguien les cuenta que su miel le recuerda a la infancia.
Composición del polen de abeja
El polen de abeja es uno de los alimentos naturales más completos en cuanto a composición. Aproximadamente un 20-25 % de su peso son proteínas, incluyendo los aminoácidos esenciales. Contiene además vitaminas del grupo B, vitamina E, minerales como hierro, zinc, magnesio y potasio, y compuestos antioxidantes de origen vegetal como los flavonoides.
La composición exacta varía según la flora de la que procede y la época de recolección. Un polen de primavera en zona de montaña no tiene el mismo perfil que uno de verano en zona de secano, y ahí está parte de su interés.
Cómo tomar polen de abeja
La forma más habitual es una o dos cucharaditas al día, por la mañana. Se puede tomar directamente, aunque su textura granulada y su sabor ligeramente herbáceo no son para todo el mundo al principio.
- En yogur o kéfir, mezclado por encima.
- En batidos y smoothies, triturado con la fruta.
- Sobre tostadas con miel, que suaviza su sabor.
- En avena o muesli, espolvoreado al final.
- Remojado, dejándolo unos minutos en un poco de agua, leche o zumo para que se ablande.
Cómo conservar el polen
Nuestro polen está secado al sol, lo que permite conservarlo a temperatura ambiente sin necesidad de refrigeración. Guárdalo en su bote bien cerrado, en un lugar seco y protegido de la luz directa.
Evita la humedad: si el polen se humedece, apelmaza y pierde calidad. Usa siempre una cucharilla seca.
Si vives en una zona muy húmeda o quieres conservarlo muchos meses, puedes guardarlo en el frigorífico o en el congelador; el frío no lo daña.
Polen, miel y propóleo: en qué se diferencian
Los tres proceden de la colmena, pero son productos distintos.
La miel la elaboran las abejas a partir del néctar de las flores. Es fundamentalmente un alimento energético, rico en azúcares.
El polen son los granos de las flores que las abejas recogen y transportan. Es el aporte proteico de la colmena.
El propóleo es una resina que las abejas fabrican con exudados vegetales y usan para sellar y proteger la colmena.
Polen y miel se complementan bien: una cucharadita de polen sobre una tostada con miel combina el aporte proteico de uno con el energético de la otra.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto polen se puede tomar al día?
Lo habitual es una o dos cucharaditas diarias, preferiblemente por la mañana. Si nunca lo has tomado, empieza con menos cantidad los primeros días.
¿El polen de abeja caduca?
Nuestro polen está secado al sol y bien conservado mantiene su calidad durante meses. Consulta la fecha de consumo preferente del envase. Lo que sí lo estropea es la humedad.
¿Hay que guardarlo en la nevera?
No es necesario. Al estar secado al sol se conserva a temperatura ambiente en un lugar seco y sin luz directa. En zonas muy húmedas, la nevera es una buena opción.
¿Por qué el polen tiene bolitas de colores distintos?
Porque cada bolita procede de una flor diferente. La variedad de colores indica que el polen se ha recogido en un entorno con flora diversa.
¿Puede tomarlo cualquier persona?
Las personas con alergia al polen o a productos de la colmena deben consultarlo con su médico antes de tomarlo. Lo mismo si estás embarazada, en periodo de lactancia o das polen a niños pequeños.
¿En qué se diferencia el polen crudo del industrial?
El polen crudo se seca a baja temperatura, habitualmente al sol, mientras que el industrial suele pasar por cámaras de secado a mayor temperatura. El secado lento conserva mejor el color y el aroma.
¿Cuánto tarda el envío?
Los pedidos salen en 24-48 horas laborables. El envío es gratuito a partir de 59 € a península.
¿De dónde procede vuestro polen?
De colmenares situados en la Montaña Palentina, a 1.500 metros de altitud. Conocemos al apicultor y el colmenar exacto de cada lote.
Colmenas fijas, cosecha de un solo lugar
Las colmenas de las que sale este polen no se mueven nunca. Están asentadas en sus colmenares de la Montaña Palentina y del Geoparque Las Loras durante todo el año, Las abejas recogen lo que florece en ese entorno: tomillo, lavanda, brezo, encina, roble. Eso hace que cada cosecha tenga un perfil propio y que no haya dos botes exactamente iguales.
Es también lo que limita la cantidad que producimos. Un polen que depende de la floración real de una zona concreta se recoge cuando esa zona florece, y hasta ahí. No hay más.
Si abres tu bote de polen y encuentras bolitas de colores distintos, es exactamente eso: el mapa de un paisaje concreto, recogido flor a flor.







